Ejercer soberanía parece irritar a China. Panamá recuperó el control de los puertos de Cristóbal y Balboa, que anteriormente estaban en manos de CK Hutchinson, una compañía con sede en Hong Kong. La reacción del imperialismo rojo no se hizo esperar: respondió con presiones y medidas intimidatorias. La narrativa de cooperación y solidaridad que impulsa Xi Jinping hacia América Latina contrasta con acciones que incluyen presiones, amenazas y vulneraciones a la autonomía nacional. Un patrón que ya se ha observado en países africanos y que ahora busca replicarse en la región.
CruzadaInformativaEjercer soberanía parece irritar a China. Este año, Panamá recuperó el control de los puertos de Cristóbal y Balboa, que anteriormente estaban en manos de CK Hutchison Holdings, una compañía con sede en Hong Kong. La reacción del imperialismo rojo no se hizo esperar: respondió con presiones y medidas intimidatorias. (Ver: Panamá asume el control de los puertos de Balboa y Cristóbal e inicia la transición en el Canal en medio de dudas por el impacto en el comercio global).
China ha incrementado la retención de embarcaciones con bandera panameña en sus puertos, justificándolo como controles del Estado rector del puerto. Sin embargo, el objetivo sería castigar a Panamá tras la transferencia de activos portuarios de Hutchinson.
Este tipo de respuesta no es nueva. El año pasado, China advirtió a México: “Piensen dos veces antes de subir cualquier arancel a nuestros productos”, en un mensaje directo y sin matices.
@n.mas China envió una advertencia directa a México: “piensen dos veces antes de subir aranceles”. El gobierno mexicano analiza imponer impuestos de importación a más de mil 400 productos de países sin tratado de libre comercio, entre ellos China, su segundo socio comercial. Mientras México argumenta proteger a su industria local, la presión de Estados Unidos pesa en el marco del T-MEC. Para Pekín, el ajuste sería una concesión frente al acoso de Washington y podría minar la confianza de empresas chinas en invertir en México. #China #TMEC #EstadosUnidos #Aranceles ♬ Notícias Suspense - Music For Business & Pedreiro Apaixonado
En aquel momento, México anunció la aplicación de aranceles a más de 1400 productos provenientes de China, India, Turquía y otros países, con el objetivo de proteger su industria, fomentar el consumo interno y resguardar 325.000 empleos.
Por otro lado, durante la cumbre de la CELAC realizada en Beijing el año pasado, China promovió un discurso de igualdad e inclusión. No obstante, frente a Panamá, la respuesta ha sido de presión y coerción.
La narrativa de cooperación y solidaridad que impulsa Xi Jinping hacia América Latina contrasta con acciones que incluyen presiones, amenazas y vulneraciones a la autonomía nacional. Este patrón ya se ha observado en países africanos y ahora se busca replicarla en la región.
La situación de Panamá es vista como una señal de alerta para países como Brasil, Ecuador, México y Perú, a quienes China ha presentado su modelo comercial como una vía hacia el desarrollo, que en la práctica implica dependencia y chantajes.
Beijing ha sido objeto de críticas por presuntas prácticas de esclavitud moderna, tanto dentro como fuera de su territorio, según organizaciones internacionales que denuncian vulneraciones a los derechos humanos como End Slavery Now.
En Brasil, por ejemplo, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha criticado el llamado “capitalismo salvaje“, mientras que a la par su país y China son señalados por negocios similares a la esclavitud moderna en fábricas de automóviles.
En Ecuador, se ha cuestionado el llamado modelo de “deuda trampa”, junto con la falta de supervisión en proyectos y la explotación de recursos. La hidroeléctrica Coca Codo Sinclair suele citarse como un caso emblemático de estos problemas.
En Guatemala el acoso comercial de China es extremo. Xi Jinping no acepta que este país centroamericano mantenga relaciones diplomáticas con Taiwán. Bloqueos y barreras comerciales son el arma del gigante comunista.
En Nicaragua, el país, gobernado por la dictadura de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo, China ha devastado recursos naturales, contaminado ríos, destruido bosques, invadido comunidades indígenas y extinguido ricos ecosistemas. (Ver: Mineras chinas se “tragan” el equivalente a dos departamentos de Nicaragua ).
En Perú, la influencia china ha estado marcada por su presencia en sectores clave como infraestructura y minería, donde algunos denuncian chantaje, presión política y limitada supervisión. (Ver: Perú: Denuncian que empresa china estaría construyendo sin licencia ni estudio de impacto ambiental).
Sin embargo, algunos países de América Latina han comenzado a tomar distancia. Bolivia ha impuesto controles en la explotación del zinc, Chile ha paralizado el proyecto de cable submarino, Honduras evalúa retomar vínculos diplomáticos con Taiwán, y tanto Argentina como Perú han optado por alternativas distintas en materia de defensa rechazando aviones chinos y optando por los F-16 estadounidense.