En un discurso marcado por declaraciones polémicas, Donald Trump volvió a encender las alarmas al sugerir que Cuba podría ser el próximo objetivo de su política exterior, mientras defendía el uso del poder militar y restaba importancia a las críticas dentro de su propio movimiento MAGA.
CruzadaInformativaEn un discurso en el foro de inversión FII Priority, respaldado por Arabia Saudita, el mandatario republicano dijo que su movimiento MAGA (Make America Great Again, Hagamos America Grande Otra Vez) quería “fuerza” y “victoria” y puso como ejemplo la captura en enero del dictador venezolano, Nicolás Maduro.
Trump desestimó que las recientes intervenciones militares estadounidenses en Venezuela e Irán le estén restando apoyo dentro de su movimiento MAGA.
“Yo construí este gran ejército. Dije: ‘Nunca tendrán que usarlo’, pero a veces hay que usarlo”, dijo Trump.
“Por cierto, Cuba es la siguiente. Pero hagan ver que no dije eso”, añadió.
Luego insistió a los medios en que ignoren esta declaración, pero rápidamente repitió “Cuba es la siguiente” entre risas del público durante el foro organizado en Miami.
El presidente estadounidense, que ha especulado en ocasiones anteriores con “tomar” Cuba, no especificó qué planea hacer con la isla.
El dictador cubano, Miguel Díaz-Canel, mencionó la semana pasada que cualquier agresor externo se enfrentaría a una “resistencia inexpugnable”.
Sin embargo, el bloqueo de petróleo implementado por Estados Unidos pone a las autoridades comunistas bajo presión.
Lo apagones y la escasez habitual de alimentos, medicinas y otros productos básicos han generado protestas con cacerolas durante las noches.
Las averías se han intensificado desde que el principal aliado regional y proveedor de petróleo de Cuba, el dictador Nicolás Maduro, fue capturado el 03 de enero.
Cuba está sometida a un embargo comercial estadounidense desde poco después de la revolución de Fidel Castro en 1959.
Las relaciones se acercaron en los últimos años, pero se alejaron rápidamente con el regreso de Trump, quien busca reforzar la seguridad en el hemisferio.
Un alto diplomático cubano expresó anteriormente que La Habana estaba dispuesta a seguir dialogando con EE. UU., pero descartó negociar cambios de régimen.