El exfuncionario estadounidense Marshall Billingslea acusó a Diosdado Cabello, actual ministro de Interior y Justicia y señalado como el número dos del régimen chavista, de promover el reclutamiento de terroristas de Irán, Hamás y Hezbolá para su entrenamiento en instalaciones clandestinas dentro de territorio venezolano. Las denuncias se apoyan en investigaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos y que también implican a Adel El Zabayar, exdiputado venezolano, por el envío de grandes cargamentos de cocaína al país norteamericano y de traficar armas con Medio Oriente.
CruzadaInformativaEl exfuncionario estadounidense Marshall Billingslea acusó a Diosdado Cabello, actual ministro de Interior y Justicia y señalado como el número dos del chavismo, de promover el reclutamiento de individuos vinculados a Irán y a organizaciones terroristas como Hamás y Hezbolá para su entrenamiento en territorio venezolano. (Ver: Irán usa a Venezuela como puente para llevar terrorismo a América, según Netanyahu).
“Mientras Israel está acabando con los lacayos terroristas de Irán, Hamás y Hezbolá, vale la pena recordar quién reclutó activamente a estos grupos en Venezuela. Pista: él sigue siendo Ministro del Interior, con una recompensa de $25 millones de dólares por su cabeza”, publicó en su cuenta de X.
El exfuncionario también hizo referencia al caso de Adel El Zabayar, acusado por el Departamento de Justicia estadounidense de participar en redes de narcotráfico y terrorismo, además de mantener vínculos con el denominado Cártel de los Soles. (Ver: Exmiembro de la Asamblea Nacional de Venezuela acusado de narcoterrorismo, narcotráfico y delitos relacionados con armas).
El Zabayar fue diputado en la Asamblea Nacional de Venezuela.
De acuerdo con documentos oficiales publicados en 2020, Cabello habría instruido a El Zabayar a viajar a Medio Oriente para gestionar la adquisición de armamento y reclutar miembros de Hezbolá y Hamás, con la presunta finalidad de entrenarlos en instalaciones clandestinas dentro de Venezuela.
Según la acusación, el objetivo de estas acciones era conformar una célula terrorista de gran escala capaz de ejecutar ataques contra intereses estadounidenses.
El 26 de marzo de 2020, fiscales federales del Distrito Sur de Nueva York imputaron a El Zabayar, de 62 años, por delitos de narcoterrorismo, conspiración para introducir cocaína en Estados Unidos y cargos relacionados con armas, incluyendo el uso de armamento pesado. Las autoridades sostienen que actuó en coordinación con el Cartel de los Soles y organizaciones como las FARC, Hezbolá y Hamás.
El entonces fiscal federal de Manhattan, Geoffrey Berman, afirmó que El Zabayar formaba parte de una alianza entre funcionarios venezolanos, sectores militares y las FARC, orientada a impulsar operaciones narcoterroristas mediante violencia y corrupción. Asimismo, indicó que el acusado habría participado en el envío de grandes cargamentos de cocaína hacia Estados Unidos y en la captación de militantes de Hezbolá y Hamás para colaborar en posibles ataques.
Por su parte, Timothy Shea, entonces administrador interino de la DEA, sostuvo que los cargos evidencian la corrupción dentro del gobierno venezolano, al que acusó de facilitar el narcotráfico mientras obtiene beneficios económicos.
El Zabayar habría viajado a Medio Oriente por órdenes de Cabello, regresando posteriormente con cargamentos de armamento que incluirían lanzagranadas, rifles AK-103 y fusiles de precisión.
Estas armas, de acuerdo con la denuncia, habrían sido almacenadas en hangares del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, presuntamente bajo control del gobierno venezolano.
— Marshall S. Billingslea (@M_S_Billingslea) February 28, 2026
Además, se le atribuye haber actuado como intermediario con el gobierno sirio y haber participado en enfrentamientos en Siria junto a fuerzas vinculadas a Hezbolá, incluso apareciendo en contenidos difundidos por medios asociados a dicha organización.