En medio de una escalada del conflicto en Medio Oriente con consecuencias cada vez más amplias a nivel global, el presidente Donald Trump volvió a lanzar duras críticas contra los aliados de la OTAN. Los acusó de actuar con “cobardía” por no sumarse a sus iniciativas militares destinadas a reabrir el estrecho de Ormuz, mientras Estados Unidos intensifica sus operaciones para recuperar el control de esa vía marítima clave, bloqueada por Irán.
CruzadaInformativaEn medio de una escalada del conflicto en Medio Oriente con consecuencias cada vez más amplias a nivel global, el presidente Donald Trump volvió a lanzar duras críticas contra los aliados de la OTAN. Los acusó de actuar con “cobardía” por no sumarse a sus iniciativas militares destinadas a reabrir el estrecho de Ormuz, mientras Estados Unidos intensifica sus operaciones para recuperar el control de esa vía marítima clave, bloqueada por Irán.
“¡Sin Estados Unidos, la OTAN es un tigre de papel! No quisieron unirse a la lucha para detener a un Irán con capacidad nuclear. Ahora que esa batalla ha sido ganada militarmente, con muy poco peligro para ellos, se quejan de los altos precios del petróleo que se ven obligados a pagar, pero no quieren ayudar a abrir el estrecho de Ormuz. Una simple maniobra militar que constituye la única razón de esos elevados precios del petróleo“, expresó el mandatario en su red Truth Social.
“Algo tan fácil de hacer para ellos, y con tan poco riesgo. ¡Cobardes, y nosotros lo recordaremos!”, advirtió el mandatario republicano, quien enfrenta crecientes presiones internas a medida que la guerra contra Irán, que libra junto con Israel, está por entrar en su cuarta semana.
El mensaje de Trump coincidió con un aumento en la intensidad de las operaciones militares estadounidenses en la zona, donde aviones de combate y helicópteros de ataque han incrementado los ataques contra drones y embarcaciones iraníes, como parte de una estrategia para despejar el estrecho de Ormuz, según indicaron fuentes oficiales.
Estas acciones responden a un plan del Pentágono ejecutado en varias fases, cuyo objetivo es neutralizar amenazas como buques armados, minas y misiles de crucero iraníes, responsables de haber paralizado el tránsito marítimo en esa ruta desde comienzos de mes, tras el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel del 28 de febrero contra el régimen iraní, en el que murió el ayatolá Ali Khamenei.
De acuerdo con información publicada por The Wall Street Journal, el Pentágono ha ordenado el envío de tres buques de guerra adicionales y entre 2200 y 2500 marines a Medio Oriente, en lo que constituye el segundo despliegue de este tipo en apenas una semana.
El cierre del estrecho de Ormuz ha tenido un fuerte impacto en los mercados energéticos: el precio del crudo Brent superó los 100 dólares por barril, alcanzando los 119 dólares el jueves, mientras que el gas europeo aumentó cerca de un 60% desde el inicio de la crisis. (Ver: El petróleo pasa los 100 dólares y golpea las acciones estadounidenses).
Frente a esta situación, y ante el alza sostenida del petróleo y del gas natural licuado provocada por los ataques iraníes en el Golfo Pérsico, Estados Unidos ha comenzado a aplicar diversas medidas para contener los precios, entre ellas la posibilidad de flexibilizar sanciones a buques iraníes que ya se encuentran en tránsito.
Días atrás, el pedido de Trump a sus aliados principalmente europeos, para colaborar en la seguridad y reapertura del estrecho, no obtuvo el respaldo esperado, lo que generó frustración en la Casa Blanca.
No obstante, con el avance del conflicto hacia una fase que afecta directamente la infraestructura energética regional, países como Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos y Japón manifestaron el jueves su disposición a intervenir para estabilizar los mercados y garantizar la seguridad en el estrecho, actualmente bloqueado de facto por Teherán.
Los gobiernos de estas naciones reclamaron una “moratoria inmediata” sobre ataques a infraestructura civil y afirmaron estar preparados para colaborar en asegurar la navegación en esa zona estratégica, por donde circula cerca del 20% del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado. Asimismo, adelantaron que impulsarán medidas junto a países exportadores para aumentar la producción y frenar la escalada de precios.