Investigadores lograron cargar una copia digital completa del cerebro de una mosca de la fruta en un entorno virtual, donde el sistema controla un cuerpo simulado y reproduce comportamientos naturales. El avance, presentado por la empresa Eon Systems, marca un paso importante más allá de la inteligencia artificial tradicional. Según informó RT, a diferencia de los sistemas de IA convencionales —que aprenden mediante entrenamiento— las acciones de la mosca virtual, como caminar, limpiarse o buscar alimento, surgen directamente de una réplica neurona por neurona de un cerebro biológico real, lo que abre nuevas perspectivas sobre la posible transferencia de cerebros a entornos digitales.
CruzadaInformativaUna réplica digital completa del cerebro de una mosca de la fruta ha sido cargada en un entorno virtual, donde se ha observado controlando un cuerpo simulado y mostrando conductas naturales.
El avance fue presentado la semana pasada por la empresa Eon Systems y marca un progreso importante respecto a los sistemas tradicionales de inteligencia artificial.
Aunque el salto desde el cerebro de una mosca hasta la mente humana aún parece lejano, este experimento representa el primer paso hacia la posibilidad de transferir cerebros a entornos digitales.
Según informó el medio RT, a diferencia de la inteligencia artificial convencional —que aprende comportamientos mediante entrenamiento— las acciones de la mosca virtual, como caminar, limpiarse o buscar alimento, emergen directamente de una copia exacta neurona por neurona de un cerebro biológico real.
“Esto no es una simple animación ni un modelo de aprendizaje por refuerzo que imita la biología”, explicó el Dr. Alex Wissner-Gross, cofundador de Eon, en redes sociales al anunciar el logro. “Se trata de una réplica de un cerebro biológico real, conectada neurona por neurona a partir de datos obtenidos mediante microscopía electrónica, funcionando dentro de una simulación y generando movimiento corporal”.
Este avance se basa en un estudio histórico realizado en 2024, cuando un equipo internacional logró mapear el conectoma completo de una mosca de la fruta adulta, identificando cada una de sus aproximadamente 140.000 neuronas y sus cerca de 50 millones de conexiones sinápticas. El científico jefe de Eon, Philip Shiu, participó como coautor de un artículo publicado en la revista Nature que demostraba que un modelo computacional basado en ese mapa neuronal podía predecir los movimientos reales del insecto con una precisión del 95%.
Sin embargo, ese modelo funcionaba como un cerebro aislado sin un cuerpo que pudiera controlar. Eon logró superar esa limitación integrando el cerebro digital con un cuerpo de mosca virtual, utilizando el motor de simulación física MuJoCo desarrollado por Google DeepMind.
En este sistema, los estímulos sensoriales del entorno virtual llegan al cerebro emulado, la actividad neuronal se propaga a través de todo su conectoma y las señales motoras resultantes generan los movimientos del cuerpo digital. Así, el comportamiento de la criatura virtual surge de la dinámica interna de sus circuitos neuronales, en lugar de instrucciones previamente programadas.
El director ejecutivo de Eon, Michael Andregg, señaló que la mosca simulada alcanza una precisión conductual del 91% utilizando únicamente el cableado neuronal del conectoma, modelos neuronales simples y sin necesidad de ajustes manuales ni algoritmos adicionales de aprendizaje.
El equipo de investigación ya trabaja en el siguiente objetivo: reproducir digitalmente el cerebro completo de un ratón, que posee alrededor de 70 millones de neuronas, unas 560 veces más que el cerebro de la mosca. Más adelante, los científicos aspiran a intentar la emulación de un cerebro humano completo.
“Ahora el fantasma ya no está dentro de la máquina; la máquina es la que comienza a convertirse en el fantasma”, afirmó Wissner-Gross.